19 septiembre, 2013

EL COFRE LACADO

Murasaki. 
Julio Baquero Cruz. 
Menoscuarto, 2013.  

Julio Baquero Cruz guía al lector de su cuarta novela, Murasaki, por el fascinante mundo del Japón antiguo. Sus conocimientos sobre la literatura y la cultura de este país vienen avalados por su edición de los Cuentos del Japón viejo, que realizó en 2009 junto a José Pazo, y por su evidente conocimiento de la literatura clásica del imperio del sol naciente. 

Murasaki evoca el mundo cerrado de la corte imperial nipona, el ambiente perverso y refinado de los barrios de placer, la vida agreste y primitiva de los pueblos del norte del país o el tempo sosegado y reflexivo de los ermitaños japoneses que dedicaron su vida a la contemplación y al autoconocimiento. La dama que nos conduce por este interesante itinerario nos ayuda a comprender un poco mejor la cultura caleidoscópica de un país que ha fascinado a Occidente a lo largo de la historia y que parece resurgir a cada tanto en el imaginario de lo que aquí entendemos como exótico. 

El nombre de la protagonista de la novela, Murasaki, nos remite directamente a una de las escritoras más conocidas e importantes de la literatura japonesa antigua: Murasaki Shikibu, autora de la imponente obra Genji Monogatari, que podemos encontrar en español en varias ediciones. Pero no es su alter ego, sino, más bien, el trasunto de muchas mujeres de diferentes épocas y extracción social que se sincretizan en ella. Julio Baquero Cruz no ha pretendido crear una novela histórica. Se mueve con absoluta libertad para dar rienda suelta a una ensoñación que en algunos momentos roza la incongruencia, pero que la traspasa a favor de la recreación de un mundo que es la suma de muchos mundos, en el que conviven sensibilidad y refinamiento, sordidez y amargura. El autor ama la literatura japonesa, la conoce suficientemente como para recrear ambientes y evocar escenas de un mundo perdido que sigue ejerciendo de fascinante imán para el lector occidental.

El autor despliega en esta novela sus evidentes dotes narrativas y se siente cómodo para recrear historias y personajes sin las ataduras de la veracidad histórica. En Murasaki, Baquero Cruz se deja llevar por su imaginación el invita al lector a mirar por la cerradura de un enorme cofre lacado. En su interior, aún pervive un mundo donde el placer, el amor y la muerte se visten con los colores intensos del otoño, y que tiene el leve perfume de las flores del cerezo.

Mª ÁNGELES ROBLES 
Reseña exclusiva 
para LA RONDA DEL LIBRO

1 comentario:

  1. Anónimo19:47

    A través de las páginas de Murasaki el autor nos transporta a Japón y nos hace partícipes de las luces y sombras de la civilización japonesa.

    Excelente novela que merece ser leida.

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